El acuerdo contempla el desarrollo conjunto de plantas de biometano generado a partir de residuos orgánicos. La primera, con una capacidad prevista de hasta 100 GWh, estará situada en las instalaciones de Cepsa en Huelva y servirá para producir energía renovable para el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde y la nueva planta de biocombustibles de segunda generación.